lunes, 12 de mayo de 2014

El valor de la solidaridad: una gran ocasión.

Señores empresarios, y amigos que nos visitan:

Les pido perdón por publicar la foto de un niño vergonzosamente afectado por la desnutrición. No lo hago como un recurso destinado a fortalecer o debilitar a partidos políticos o grupos sociales diversos, sino porque me siento conmovido por la extrema pobreza en que ha vivido y sigue viviendo mucha gente postergada, más todavía, porque la criatura de la fotografía es un niño chileno.
Siento que todos deberíamos sentir vergüenza, ya que sabemos que ellos existen,  y los ignoramos porque somos espiritualmente cobardes o materialmente indiferentes.
Disponemos de otras fotos que muestran la crudeza de la miseria en la que viven demasiadas familias chilenas; no quisiéramos herir la sensibilidad de algunas  personas impresionables.
Recordemos que esta condición social sub humana ha existido a lo largo de la Historia de Chile.
Es interesante comprender cabalmente las condicionantes que generan diferencias abismantes. Un ejemplo: un niño nace en un ambiente determinado. Él conoce solamente su entorno inmediato y aprende a desenvolverse desde el inamovible modelo de sus padres, especialmente de su progenitor; este ejemplo es válido para cualquier clase social. A su vez, el niño que nace en cuna de oro tampoco conoce la pobreza; en ambos casos, para cada uno de ellos existe solamente lo que conoció desde siempre.
Desdichadamente, el infante que emerge de la pobreza vive en constante riesgo de caer en la delincuencia y en la droga.
La delincuencia nacida en masa al término de la guerra del Pacífico, no tiene solución inmediata y es responsabilidad del Estado; si no tomamos las medidas adecuadas urgentemente, como hasta hoy, seguirá creciendo cada día más.
La clase privilegiada percibe el lugar de origen de la delincuencia en las barriadas, y sin proponérselo, asocia al malhechor con la pobreza; de este modo tan particular, aparece el desprecio por los pobres. Hay, por tanto, un abismo entre ambas condiciones sociales.
Chile se merece la oportunidad de demostrar al mundo que una nación unida por la solidaridad es capaz de superar las grandes barreras históricas; depende de la actitud de cada uno de nosotros.
Un empresario que deposita los huevos en varias canastas es evidentemente precavido, pero si lo hace en las Isla Vírgenes porque es un paraíso fiscal, es decir, allí no paga impuestos,  está dejando de tributar en su país; esta persona carece de amor por Chile e ignora premeditadamente el valor solidario.
Siento que es lícito "cuidar el bolsillo"; pero aquí se trata de valorar la solidaridad en beneficio de la comunidad completa, incluida la clase vulnerable.
Un empresario ha dicho públicamente: "Tendremos que invertir en el exterior". Estas palabras son verdaderamente una amenaza; revelan que para él, o para ellos, el dinero es más importante que
todo lo que representa nuestro querido país.
No crea que estoy personalmente en contra de todos los grandes empresarios; conozco a algunos que, en forma anónima ayudan materialmente a personas necesitadas material y afectivamente.
Señor empresario: aunque se apruebe como ley la Reforma Tributaria, lo invito a participar de ella con el corazón en la mano. Sentirá gran satisfacción interior que le permitirá dormir feliz.
El señor ex presidente del Bicentenario pidió respeto hacia distintos grupos sociales; terminó diciendo: "Ni por condición social", refiriéndose a los pobres. En realidad dijo: respeto  para ustedes, los pobres; pero sigan siendo pobres". Esta frase deja en claro que él no tenía ni tiene ninguna intención ni solución al problema de la extrema pobreza.
El único chileno que entregó su fortuna heredada de su padre al país entero fue Bernardo O´Higgins.
El Padre de la Patria gastó su dinero en armar un ejército para lograr la independencia de Chile; gracias a él y a sus múltiples heridas en  batalla, no fuimos más una Colonia. Eso se llama amor a su patria.
Otro tema aparentemente fuera de contexto: en un agasajo ofrecido por las esposas de los ministros a la Primera Dama, una de ellas pronunció el siguiente insulto: "Es que detrás de un gran hombre se esconde una gran mujer". La preguntas son: ¿Por qué detrás? ¿Por qué debe esconderse? ¿Por qué no delante del hombre? ¿Por qué no a su lado?
La mujer, tan castigada por el machismo, desde siempre ha probado, con el perdón de los varones, ser superior al hombre en demasiados aspectos de la vida: si un hombre pudiera dar a luz, simplemente se muere; nunca despreciemos a las mujeres, porque son más inteligentes que los hombres. ¿Quieren probar?
Señor empresario: lo invito a meditar sobre el valor de la solidaridad; le ruego valorar su participación en un proyecto como la Reforma Tributaria que beneficia a varias miles de personas que se la pasan mal como deudores vitalicios; recuerde que un profesional, aún a sus 40 años de edad, no termina de pagar la deuda por sus estudios universitarios; recuerde que debemos contar con un sistema de salud eficiente que asegure atención de excelencia, entre otros.
Por mi parte, seguiré insistiendo desde El blog del Mate, de manera tajante, de frente, como lo hace el Enano Maldito; seguiré publicando algunas fotos que ayuden a sensibilizarnos, y mucho más, aunque me cueste la vida a manos de un sicario.
¿Verdad que es mejor llevar la fiesta en paz?
Perdón de nuevo, esta vez por la perorata.
Les saluda con mucho afecto,
Orsus.

No hay comentarios:

Publicar un comentario